20070804

18 HISTORIAS FAMILIARES

Cuando estaba en el Seminario para ser cura, tenía un compañero con el que competía en cuestión de anécdotas familiares.
A ver quién en su familia tenía la historia más bizarra.
Su carta fuerte: la historia de su tía.
Resulta que la tía se embarazó muy joven y tuvo a la que fue la prima de mi amigo.
Las cosas siempre se repiten.
La prima se embarazó muy joven para así tener a la que es la sobrina de mi amigo.
Pero las cosas no siempre se repiten igual.
Cuando la prima se embarazó, a la tía le importó demasiado el que dirán.
Hizo desaparecer a la hija por un tiempo y fingió que ella estaba embarazada.
Sus hermanas la atendían con cuidado y cariño.
No sabían que la hermana tenía una panza falsa.
Le llevaban su atolito y demás cosas para que comiera.
Mientras tanto, la prima de mi amigo seguía desaparecida un tiempo.
No recuerdo cuál fue el motivo dado.
La cosa es que, cuando la prima “se alivió”, a la tía se le fue la panza falsa.
Y ahora tuvo dos hijas.
La sobrina de mi amigo creció pensando que su madre era su hermana.
Y que su abuela era su madre.
Por supuesto que, como suele pasar, odiaba a su hermana.
Sin saber que en realidad era su madre.
Las mujeres hacen cosas raras.
Se permiten más cosas.
Son más inmediatas.
Más viscerales.
No le temen a sus pasiones.
No se limitan tanto.
Es una buena contraposición al mundo masculino con el que quiero trabajar.
Puede servir.
Al final, las mujeres a fuerza se metieron en este relajo.

17 LA RELACIÓN DE DOS HOMBRES

Un universo masculino.
No me está costando tanto.
Pensé que sería más difícil.
Moverme de mi común.
Platicaba con mi amiga Gaby Vidal sobre su texto.
Ella está trabajando ahora el mismo tema.
Las relaciones entre hombres.
Cuando los hombres son heterosexuales, tienden a expresarse cariño con un velo.
Al menos en México es así.
Me explico:
Si un hombre le dice a otro que lo quiere, es porque son familiares directos.
O porque son súper amigos.
Pero hasta dentro de los súper amigos, se juega con eso.
Si le dan un abrazo con cariño a otro, inmediatamente empiezan con la joda.
Son putos, son putos, son putos.
Una forma de tomar distancia sobre sí mismos.
Sobre el cariño expresado.
¿Mecanismo de defensa?
Me encanta la cultura Argentina donde los hombres se saludan con un beso.
En México los hombres no se saludan con un beso, sólo los padres con sus hijos.
O por ahí algunos casos raros.
Hay un gran vestigio de machismo.
El saludo entre hombres es un apretón de manos y ya.
Un abrazo entre los más íntimos.
El abrazo es rico.
Te acerca al corazón del otro.
Al calor humano.
Pero eso cuando ya hay un espacio común.
El resto del tiempo se intenta mantener la distancia.
No vayan a pensar mal.
Y lo mejor, es tomarlo de joda, así se sale librado del paso.
No vayan a creer que somos.
Algo de todo esto puedo usar.
Seguirme riendo de esto.

16 ¿SOLUCIÓN ACERTADA?

No sé si esto es lo mejor, pero está funcionando.
Meter humor le está quitando todo el aire solemne al texto.
Y no rompe.
No hace ruido.
Buena señal.
Todo lo que hace ruido siempre termina por romperse.
Hay que hacerle caso a las intuiciones.
Me está ayudando a avanzar con relativa facilidad.
Y me divierte.
Hay placer en la escritura.
Me río con lo que va pasando.
Sigamos.
Se decidió que los personajes se llamen A y B.
No es de mi completo agrado.
Para alguien que siempre les pone nombres, es raro.
Se siente raro.
No precisamente hace ruido.
Lo de A y B en general comulga bastante bien con el resto de elementos que van conformando el texto.
Pero algo tendré que hacer para quedar completamente conforme respecto a la falta de nombres.
Fui prospecto a cura y tengo metido eso de querer andar bautizando a la gente.
Ya algo saldrá.
Un lugar sin escenografía, no hay presupuesto.
Hasta ahora viene bien.
No me estoy preocupando tanto por el espacio.
No por una falta de responsabilidad sobre lo escénico.
Últimamente me da por pensar que escribo para ciegos.
Me interesa más la palabra.
Cómo suena, cómo se va articulando.
Crear ritmos en el lenguaje.
Cómo se escucha.
Ya en Canto de plañideras empecé con la exploración de la voz más que del personaje.
Eso permitió juegos interesantes.
Lo que fue accidental se convirtió en un accidente afortunado.
Y en este momento, pensar en las voces me saca de pensar en nombres para los personajes y meterme así en automático a lo psicológico.
Sé que lo psicológico en los personajes es mi fuerte.
Y lo más fácil es apelar a mi fuerte.
A mi zona de seguridad.
Pero vale la pena jugar con otras cosas antes de eso.
Pienso en espacio oscuro.
No hay un lugar concreto.
Sólo se escuchan las voces.
Intento mantener el carácter lúdico en el texto.
Que haya un espíritu infantil.
Algo que traigo impreso.
En el Fraccionamiento donde vivo en Oaxaca, mis amigos son todos menores que yo.
No tengo amigos de mi edad.
Siempre me llevé con los niños de la cuadra.
Pero los tiempos cambian
Hemos crecido.
Ellos ya empiezan a tener hijos.
Yo sólo los veo admirado recordando cuando eran chiquitos y jugábamos fut bol.
Escondidas.
Burro castigado.
Y ahora ya crecieron.
Bueno, algo de eso puedo rescatar.
La nostalgia por los juegos de niños.
Un carácter festivo.
Etc.
Me parece que va funcionando.